LOS ESTUDIANTES DE PERIODISMO NO TIENEN ORTOGRAFÍA

“Así pues, jóvenes, el único consejo que les puedo dar es que lean, o terminan de periodistas” Juan Villoro escritor y periodista mexicano,
El periodismo es una de las profesiones más antiguas, en él hay diferentes formas de desempeñarse, por ejemplo estar enfrente de una cámara en la televisión, estar detrás de un micrófono en la radio o estar detrás de un teclado en los medios escritos, este último requiere de una perfecta ortografía, requiere saber tildar, saber dónde se le debe colocar una coma, un punto y coma, un punto aparte, saber que es una palabra grave o esdrújula, Etc. Muchas de estas cosas se aprenden en el colegio pero también se aprenden al leer y es allí donde radica el problema de los estudiantes de periodismo en Colombia.
Hace pocos meses, el diario El Espectador publicó una columna de opinión llamada “Mediocridad y periodismo” en ella vemos reflejado el gran problema que tiene la carrera de Comunicación Social y Periodismo en el país y todo se podría resumir en lo anteriormente planteado, los estudiantes de esta carrera no leen, por tal razón en algunos medios prefieren contratar estudiantes o egresados de otras carreras en las cuales tengan una intensidad de lectura mucho mayor, como por ejemplo Derecho o Economía.  Es debido a esto que los alumnos de comunicación están por detrás de los de otras carreras ya que no leen y si no hay lectura mucho menos ortografía. 
Para el comunicador y periodista Alberto Cepeda Zubieta, quien es conocido por su amplio recorrido en el ámbito de la locución comercial, el problema de la falta de ortografía en los estudiantes de comunicación, radica en el mal sistema de educación que hay en nuestro país, según él, cuando estuvo en el colegio y en la universidad habían materias enfocadas en la escritura, como lo eran ortografía y poesía, pero con el pasar de los años todo esto se fue perdiendo y la educación entró en un estancamiento notorio.
Sin embargo para algunos estudiantes de Comunicación Social, este problema de ortografía no es algo que se encuentre en todos los alumnos y egresados de esta carrera, para Johann Adrián Castro estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la universidad Minuto de Dios, los que tienen mala ortografía son pocos, pero lastimosamente, por unos pagan todos y esos pocos con fallas ortográficas son los que dejan por el piso el nombre de la carrera y de todos los estudiantes de esta profesión.

Luego de hablar con Johann, me contacté con Daniel Fernando Cabrejo, director de un medio de comunicación llamado ICCRadio,  para el problema de ortografía en los estudiantes de Comunicación, radica en su falta de lectura, en su experiencia como director a conocido muchos estudiantes, de  edades, universidades y géneros distintos y la gran mayoría no tienen ortografía, por eso uno de los requisitos para entrar a su emisora es leer, sin importar el tema o tipo de lectura, tan solo leer, porque para él un comunicador que no lea, no es un comunicador.
Según un artículo publicado por el Ministerio de Educación en su página web (www.mineducacion.gov.co) llamado “leer un país” la lectura es un asunto de género, las mujeres tienen una capacidad de lectura mucho más grande que la de los hombres y esto se debe a que los niños estiman que sus madres son las personas más adecuadas para leerles en voz alta y las que ocupan el primer lugar como promotoras del hábito de leer. La mujer, además de lectora es fundamental en la reproducción social de la lectura.
Al preguntarle a 10 hombres y 10 mujeres estudiantes de Comunicación Social y Periodismo de la universidad Inpahu si leían más de un libro al año, los resultados arrojaron que las mujeres leían más que los hombres, ocho mujeres dijeron que si, la otras dos tan sólo se enfocaban en las lecturas dadas en la universidad, así mismo ocho hombres dijeron que no les gustaba la lectura, preferían escuchar radio o ver televisión, tan solo dos de ellos dijeron que sí leían más de un libro al año. Según las mujeres la razón de que ellas lean más, es que hay más literatura para mujeres que para hombres, para ellas es más fácil leer libros como “Bajo la misma estrella” o “Crespúsculo”, en cambio a los hombres no les gustan este tipo de libros, por tal razón no encuentran en la lectura algo apasionante.

La teoría dada por las estudiantes de Comunicación Social de Inpahu, también es ratificada por la docente Alba Rocio Báez especializada en gramática en el Colegio Superior de Telecomunicaciones entidad enfocada en dar algunas bases para futuros periodistas, para ella, los hombres no leen tanto como las mujeres gracias a los temas que los apasionan a ellos son más fáciles de buscar en la televisión o en la radio y no tanto en la lectura, así mismo, ella dice que el leer y el tener una buena ortografía no siempre van de la mano, para tener una buena ortografía, si hay que leer, pero también hay que saber que se está leyendo, ya que no siempre, lo que se lee tiene una correcta escritura y esto en vez de ayudar, perjudica.

El Internet se ha convertido en una herramienta de lectura para el ser humano, sin embargo como dice la docente Alba Rocio, no siempre leer, significa que lo que se está leyendo está bien escrito. Según una estadística dada por el Ministerio de Educación Colombiano, el desarrollo de la lectura en Internet,  fue la única que creció en Colombia. En los últimos cinco años las cifras se doblaron y en las 13 principales ciudades del país se pasó del 5% al 11%. En Bogotá los resultados fueron aún más abrumadores: prácticamente se triplicaron. Pero lo más interesante del aumento es que esto sucedía mientras que el promedio de lectura de libros en Colombia se desplomaba el 33%, pasando de 2.4 libros leídos al año a 1.6. (Dato sacado de www.mineducacion.gov.co).
A pesar de que el índice de lectura en Internet en nuestro país a crecido, en ámbitos de ortografía esto no se nota y la razón es simple, el Internet es un lugar al cual millones y millones de personas tienen acceso y el hecho de que ingreso sea tan fácil, hace que muchos puedan editar, modificar o publicar información en sin ninguna clase de restricción, por esta razón, lo que leemos en internet muchas veces tiene notorias fallas ortográficas y en ese caso leer, no ayudaría a nadie a tener una mejor ortografía, por el contrario la empeoraría.  (Imagen tomada de: http://www.adslzone.net/app/uploads/2014/07/ver-television.jpg)
Los medios digitales según señaló Digital Life en el año 2009,  en el mundo los menores de 18 años le dedican a los medios digitales una media de 14 horas semanales, a la televisión 12, a la radio 6 y a los periódicos, revistas y cine, 2 horas a la semana. Por primera vez los medios digitales superaron a la televisión y también demuestra que los jóvenes a lo que menos tiempo le dedican es a la lectura.
Para Sergio Camacho docente de redacción del Colegio Superior de Telecomunicaciones y escritor en varios de los principales diarios del país, el internet ha vuelto al estudiante mediocre y en especial al periodista, ya que muchos periodistas han dejado a un lado las fuentes y su fuente principal es el internet, así mismo los estudiantes buscan sus tareas solamente en internet, esa es su única fuente, los libros y las bibliotecas quedaron a un lado. El docente señala también el internet no es una mala herramienta, por el contrario es muy útil ya que ha mejorado las comunicaciones y muchas cosas más pero el problema es que se le da una mala utilidad. (Imagen de www.facebook.com)
Camacho resalta que desde el CST (Colegio Superior de Telecomunicaciones) buscan volver a la educación antigua, alejarse un poco del internet y la tecnología y enfocarse en construir estudiantes que amen la lectura por ejemplo en el primer semestre los estudiantes tienen que leer libros como Juan Salvador Gaviota, para aprender de puntación y “El General en su laberinto” para apasionarse por la escritura del país y la historia de grandes personajes como lo fue Simón Bolívar de igual forma cada ocho días los estudiantes tienen que llenar el crucigrama del tiempo, esto les ayuda a mejorar su léxico, su conocimiento y también su ortografía, para él estas cosas ayudan a formar un mejor periodista.  (Imagen tomada de: www.elpais.com)
Bernard Lahire Sociólogo francés piensa que el problema de la falta de lectura en algunos países son los profesores, para él estos deberían entender que no existe un solo tipo de lectura, ni una sola manera de leer,  para Lahire el dilema radica en la lectura “mecánica” de las escuelas, en ellas en vez de hacer que los estudiantes se enamoren de la lectura,  hacen que estos se aburran con lecturas tediosas y aburridas de leer, según en este Sociólogo países con índices de lectura altos como Canadá o Suiza han entendido esto y por ello se han enfocado en que los niños aprendan a leer libros que les gusten y que cada uno de estos libros sean escritos por personas estudiadas y con una correcta escritura, para así crezcan con una correcta forma de escribir y leer.
Otro de los problemas de la no lectura en Colombia es el precio,  en Colombia es más barato comprar cigarrillos, alcohol o drogas que un libro, caso contrario a otros países donde los libros se consiguen en cada esquina y por precios realmente accesibles, para Alexandro Rubio egresado en Comunicación Social de la CUN (Corporación Unificada Nacional de educación) el hecho de que se vean casos como estos en nuestro país que el vicio es más barato que el estudio, se debe plenamente a que el gobierno quiere que sea así, ya que un país que no lee es más fácil de manipular. (Tomada de https://paroleprivedisenso.files.wordpress.com/2013/01/bebeleyendo1.jpg)

Para concluir se puede decir que el hecho de los estudiantes de Comunicación Social en Colombia no tengan ortografía, radica en las raíces de su formación académica, si en casa no les enseñaron a apasionarse por la lectura, es complicado que al llegar a las instituciones educativas le enseñen, más cuando se tiene en cuenta el nivel precario de la educación en nuestro país. Es momento de que el comunicador tome libro y empiece a ampliar su conocimiento a dejar un poco el internet y volver a las fuentes, volver a leer periódicos y  revistas y así volver de la carrera y la profesión algo mejor.